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sábado, enero 20, 2007

El cine en los 70's 

Como diría Pancho Ibañez..."Todo tiene que ver con todo". Se anda hablando de la triple "A" y su accionar.

Cuando a mediado de los 70's se implantó el gobierno militar en Argentina y gran parte de latinoamérica, la libertad de expresión fue casi eliminada. El cine no fue la excepción. No se podían hacer películas que nos hicieran pensar o documentara lo que pasara. Tenían que ser de temática "fácil" de entender...como quien ofrece la fruta pelada y hasta masticada.

No existe culpa alguna en quienes las hicieron...había que trabajar. Quizás el exilio les dió a algunos cierto "status"...pero hubo otros que se pudieron quedar y de algo tenían que vivir.

Hubo todo tipo de películas, pero una tetralogía es mi favorita: Los éxitos del amor, La carpa del amor, La playa del amor y La discoteca del amor.

El protagonista de la primer entrega de la saga fue el siempre recordado por mí, Claudio Levrino. La "chica"...Graciela Alfano. Inolvidable final en la cancha de Racing, el rubio de ojos celestes con cara de bueno vestía la celeste y blanca y de fondo Cacho Castaña, con el mismo tema de la novela que el actor había protagonizado años previos.

Ojo, la tarea de los directores no era fácil, eh? Hay una escena en la que Graciela Alfano está triste por algo que le hizo su chico, se encierra en su cuarto a llorar, pero, de paso, deja la tele prendida y todos podemos disfrutar de un tema cantado por Aldo Monjes o Manolo Galván. Acá me entró la duda...son muchos años...muchas películas similares...mismos cantantes en todas las pelis...en fin...no vamos al caso.

Casualmente, se cumplen 27 años del accidente de Levrino, y me pareció que, para los que somos malos de memoria, no estaría mal escuchar de nuevo el tema, no?

Unos años después apareció en escena Luis Luque. Las revistas del espectáculo lo llamaban "El doble de Levrino". Ustedes creen?

María, buscando las diferencias...






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jueves, enero 04, 2007

Un mundo de 20 asientos 

Hace unos años trabajé en unas oficinas cerca de la esquina de Ezpeleta y Fleming, en Martínez. Oficinas super tranquilas. Comíamos en un bar que estaba frente a Telefé. Se llamaba El Disco. La comida era buena, pero aunque comiéramos ensaladas, salíamos con olor a humo mezclado con papas fritas. Y a la salida, obligación pasar por Company antes de subirnos al 60.

Y ahí empezó la historia: día de muuuuucho calor...no calor como en la de la semana pasada, eh? Calor de 40º...la antesala del infierno diría un exagerado o un pasajero del 60 de las 18.00 con destino Capital. Ni bien salimos, en la esquina, le dimos de atrás a una camioneta cuyo conductor estaba distraído y confundió freno con acelerador. En fin.

Parados en el pasillo esperamos por 20 minutos que intercambiaran datos de compañía de seguros y demás. Cuando al fin arrancamos, el chofer pretendió lo imposible: recuperar el tiempo perdido. Si digo que volamos sobre panamericana creo que por momentos fue literal...entre Avenida San Martín y General Paz creo que no rozamos siquiera el pavimento. Por suerte pudimos sentar en Puente Saavedra. Tory también fue mi compañera en esta aventura.

Cuando se oía el timbre nos agarrábamos de cualquier lado, sabíamos que se venía una frenada que nos desacomodaba a todos. Más o menos a la altura del Bingo, un pasajero que estaba sentado detrás nuestro exclamó "che, aprendé a manejar...no sabés frenar?". El chofer, adivinándose objeto de la pregunta, contesta "si te parece tan fácil vení a manejar vos".

Ni lerdo ni con pereza, el pasajero le mandó un "no se si es fácil...pero es tu trabajo". El retruque fue "el tuyo debe ser más fácil". La respuesta no se hizo esperar "mi trabajo es hacerte cornudo".

El silencio pobló el pasillo del colectivo y se acomodó hasta en los asientos vacíos. Imaginé una respuesta afilada...pero no...sólo se escuchó un "mirá, no te contesto porqueee....". Desde casi la altura de mi nuca, alguien arroja un "ah, bueno, nos tocó un negro fino". Y ahí nomás clavó los frenos y se arrojó sobre el pasajero que teníamos detrás.

Piña va, piña viene, yo me quería bajar, pero el improvisado ring ocupaba todo el bondi. Tory alcanzó a bajar, estaba sentada del lado del pasillo. Plena avenida Cabildo. Sube un cana a tratar de separarlos. A mi me albergó la tranquilidad. Llegó la ley, pensé para mis adentros...yo de acá me bajo ya.

Hice el amague de salir y sentí el ruido, luego el dolor, de un golpe propinado a mi mejilla izquierda, que me colocó sobre la ventanilla, recibiendo otro golpe por parte del vidrio. La vida me estaba dando mi primer golpe de puños...y nunca supe si fue el pasajero, el chofer, el policía o mi compañero Carlos que, en su afán de querer separarlos, o de querer fajarme, tiró el cross a mi cara. Fue una fracción de segundo...pero fue inolvidable para mi: siempre fui juiciosa, mis padres nunca tuvieron que recurrir a castigos para encausarme y un par de desconocidos, agobiados por el calor, descargaron en mí su frustración...en forma de sonora cachetada.

No es por victimizarme, pero la verdad, un garrón...no podría contarle a mis nietos que mi debut pugilístico fue a bordo de un 60, que no se quien me pegó, que no me vengué y que no tuve nada que ver en la contienda. Mejor lo dejo en el olvido.

María, recordando los golpes de la vida...
P/D. Tory, te acordás del vago que estaba en el subte? También había visto una pelea...lo vimos y nos cambiamos de vagón...qué cobardes fuimos!!!!!
P/D2. "Un mundo de 20 asientos" fue una nóvela SUPER EXITOSA. Si la recuerdan...les paso el tema para que volvamos el tiempo atrás y los recuerdos se tiñan de blanco y negro...o sepia para ser modernos...
P/D3. Llámenme ambiciosa...pretendo tocar el tema con la guitarra...cuesta, eh? Me faltan dedos, me sobran cuerdas...



Para vivir... hay que tener un gran amor, para vivir...
Para vivir... se necesita un mundo nuevo descubrir...
ESTRIBILLO.
Para vivir... por el camino de la vida hay que seguir,
Con la esperanza de llegar a ser feliz,
Aunque dejemos otro amor en el pasado...
Para vivir... hay tantas cosas que se deben compartir,
Tantos momentos que se pueden convivir,
Con la tibieza de tu amor entre las manos...
Para vivir... yo necesito de tu amor, para vivir...
Para vivir... yo necesito tu calor cerca de mí...

ESTRIBILLO.
Para vivir... por el camino de la vida hay que seguir,
Con la esperanza de llegar a ser feliz,
Aunque dejemos otro amor en el pasado...
Para vivir... por el camino de la vida hay que seguir,
Con la esperanza de llegar a ser feliz,
Para vivir hasta morir... enamorado...

Recitado:
Para vivir... yo necesito de tu amor, para vivir...
Para vivir... yo necesito tu calor cerca de mí...
Para vivir... para llorar... para reír...
Con la esperanza de llegar a ser feliz...

ESTRIBILLO.

Para vivir... hay tantas cosas que yo quiero compartir,
Para vivir, para llorar, para reir,
Con la tibieza de tu amor entre mis manos...
Para vivir... por el camino de la vida debés seguir,
Con la esperanza de llegar a ser feliz,
Para vivir hasta morir... enamorado...


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